Un vino de carácter profundo y evolución paciente. Cosechado en 2019, este Carmenere Gran Reserva ha sido criado con dedicación: 24 meses en barrica de roble francés y 4 años de guarda recostada en bodega, afinando cada matiz de su expresión.
En nariz, despliega notas complejas de frutos negros maduros, pimienta negra, clavo de olor y un delicado fondo a tabaco y cuero. En boca es elegante, con taninos redondos, una estructura firme y un final largo y especiado que invita a la contemplación.
Un vino para descorchar con respeto, ideal para carnes rojas, pastas con salsas intensas o simplemente para dejar que hable por sí solo en la copa.